¿Cuándo comenzó a reinar Cristo?


Aunque hay diferentes interpretaciones sobre este acontecimiento, estaremos analizando esta información de acuerdo a cómo lo enseñan los testigos de Jehová. Algunos como Carl Olof Jonsson  en su libro “Los tiempos de los gentiles reconsiderados” ha investigado esta doctrina detalladamente en base a referencias históricas, arqueológicas, cronológicas y astronómicas entre otras. Pero aquí solo se estará considerando en base a los pasajes bíblicos que toman los testigos de Jehová como base de su doctrina y haremos un análisis minucioso de su contexto bíblico. Toda la estructura de cada tema se ha hecho en base al razonamiento lógico de la información bíblica comparándola con la enseñanza de los testigos de Jehová. Personalmente confío en que el razonamiento lógico unido con el contexto bíblico será el camino que nos lleve a una conclusión que nos ayude sin ninguna duda a determinar si esta doctrina es verdadera o falsa. Dejar que hable el contexto es permitir que la Biblia se interprete por si misma, no hacerlo lleva a errores de interpretación y por ende a falsas enseñanzas. Esta es una buena razón para usar el contexto en esta ocasión.

ENSEÑANZAS DE ANTES Y DESPUÉS DE 1914.

Ante la pregunta arriba, todos los testigos de Jehová responderían sin vacilar, ¡en 1914!. Ellos creen que esta fecha fue profetizada en las Escrituras. Sin embargo muchos de ellos desconocen que esta doctrina era diferente antes de 1930. Consideremos los cambios, usando como referencia las publicaciones de la Watchtower.

1799 COMIENZO DEL TIEMPO FIN.

Antes de 1930 se enseñaba que el tiempo del fin comenzó en 1799, no en 1914. El libro Creación publicado en 1927 pág. 293 dice: “El tiempo del fin" comprende un período de tiempo desde 1799 hasta cuando el imperio de Satanás haya sido por completo derrumbado y haya sido establecido el reino mesiánico”.


1874 SEGUNDA PRESENCIA DE CRISTO.

Russell enseñó que en 1874 comenzó la segunda presencia de Cristo, no en 1914. Libro Creación pág. 116 dice: "La segunda presencia de Cristo data desde 1874. Desde ese tiempo en adelante muchas de las verdades que habían sido por mucho tiempo oscurecidas por el enemigo comenzaron a ser restauradas a los cristianos sinceros".
Libro Profecía escrito en 1929 pág. 72 “La prueba bíblica es al efecto de que la segunda presencia de Cristo comenzó en 1874”.

1878 CRISTO LLEGÓ A SER REY.

También se enseñaba que Cristo comenzó a gobernar en 1878,  no en 1914. Libro The Time is At Hand (1911 ed p.239) “El año 1878 E.C... marca claramente el momento para asumir el poder real como Rey de reyes, por nuestro Señor, presente, espiritual e invisible - ..."


1914 FIN DEL MUNDO.

Otra enseñanza de antes de 1930 era que esta fecha no seria el inicio del tiempo del fin, más bien seria el fin de los gobiernos humanos.  La revista Zion's Watch Tower  January 15 1892 p. 23 explicó: “La fecha de cierre de esa "batalla" está definitivamente marcada en las Escrituras como octubre de 1914. Ya está en progreso, su inicio data de octubre de 1874. Hasta ahora, ha sido principalmente una batalla de palabras y un tiempo de organización de fuerzas”. 
Zion's Watch Tower 1894 July 15 p.226)  "Ahora, en vista de los problemas recientes de los obreros y que la anarquía está amenazando con venir, nuestros lectores están preguntándose si tal vez hay un error en cuanto a la fecha de 1914… No vemos ninguna razón para cambiar los números, ni podemos cambiarlos si viéramos razones para cambiarlos. Creemos que son las fechas de Dios, no las nuestras. Pero tengan en mente que el fin de 1914 no es la fecha del comienzo, sino del fin de la gran tribulación. No vemos ninguna razón para cambiar nuestra opinión expresada en WATCH TOWER del 15 de enero de '92. Aconsejamos que se lea de nuevo".


En el libro Proclamadores página 632 justifica la razón de la enseñanza de  antes de 1914, dice: Así mismo, partiendo de la premisa de que los sucesos del siglo I podían tener su paralelo en sucesos relacionados de tiempos posteriores, concluyeron que si el bautismo y el ungimiento de Jesús en el otoño de 29 E.C. correspondían con el inicio de su presencia invisible en 1874, entonces el que él entrara cabalgando como Rey en Jerusalén en la primavera de 33 E.C. indicaría que Jesús asumiría el poder como Rey celestial en la primavera de 1878”.

Podemos notar en la cita anterior, que dice que sus enseñanzas para antes de 1930 partían de una “premisa”, es decir, de suposiciones que se enseñaban como verdad, pero que resultaron ser falsas. Tomaron sucesos que ocurrieron en el siglo primero y lo trataron de reproducir en los siglos 19 y 20. Estos son los muy usados “tipos y antitipos” que han servido por años como fundamento para la mayoría de las enseñanzas de los testigos de Jehová.

Es totalmente comprensible que como humanos nos equivoquemos muchas veces en lo que decimos, pero no si alegamos que somos el único conducto de Dios para la humanidad. Por lo que seria inexcusable y abominable el que engañáramos a los que nos creen poseer tal posición ante Dios y Cristo. Y precisamente esto es lo que ha estado haciendo la Watchtower con sus adeptos que creen todo lo que esta escribe. Han manipulado de manera deshonesta la información que le proveen a los testigos de Jehová con relación a la doctrina acerca de 1914, a continuación se presentan algunas pruebas. 

MANIPULACIÓN DESHONESTA DE LA WATCH TOWER.

Hay que tener presente que todas las fechas que se enseñaron en el tiempo de Russell estuvieron vigentes hasta el 1930 cuando por primera vez Rutherford cambió la fecha del  regreso y la presencia de Cristo de 1874 a 1914. (The Golden Age 1930 p. 503 bajo el tema “Question and Answer”). Sin embargo en sus publicaciones enseñan algo totalmente diferente. Solo hay que comparar las publicaciones citadas anteriormente con las siguientes.

The Watchtower (Atalaya) 15 de junio de 1954 p. 370 párr. 4 dice: “¿Por qué, entonces, no se dan cuenta las naciones y aceptan la llegada del clímax de este juicio? Es porque no han hecho caso al anuncio mundial del regreso del Cristo y de su segunda Presencia. Desde mucho antes de la Primera Guerra Mundial, los testigos de Jehová vieron hacia el año 1914 como el tiempo en el que este gran evento ocurriría.” 

Atalaya del 15 de julio de 1966 pág. 423   “Compare esto con lo que ha sucedido desde  el  año  1914. Por  más de treinta  años antes de esa fecha y  por medio siglo desde entonces, los testigos de Jehová han señalado el año 1914 como el tiempo para el 'fin de "los  tiempos señalados de las naciones" y  el  tiempo  en que Cristo  comenzaría su dominio  del Reino”. 


¡Despertad! 8 de mayo de 1973 pág. 8: “…los testigos de Jehová señalaron hacia el año 1914, con décadas de anticipación, como el año que marcaría el comienzo de “la conclusión del sistema de cosas.”

Atalaya 15 de septiembre de 1998 pág. 15  "... una profecía hizo que de manera providencial los estudiantes sinceros de la Biblia del siglo XIX estuvieran a la expectativa. Estos relacionaron los "siete tiempos" de la profecía de Daniel 4:25 con "los tiempos de los gentiles" y previeron que Cristo recibiría el poder del Reino en 1914 " 

Después de leer estas declaraciones, cada persona honesta tiene que preguntarse, ¿cómo pueden enseñar sin ningún  pudor que por más de 30 años antes, o con décadas de anticipación, los testigos de Jehová  señalaron hacia el año 1914 como el comienzo del tiempo del fin y del reinado de Cristo? ¡Todo eso es falso!.

Los hechos muestran que las supuestas “pruebas consecuentes” de antes y poco después de 1914 presentadas por la Atalaya resultaron falsas”. Entonces ¿qué credibilidad puede tener una organización religiosa cuando sus “verdades” en un tiempo, resultaron ser falsas más tarde?. En vista de su largo historial de equivocaciones,  ¿Qué garantía pueden dar que sus “verdades actuales” no resultarán mentiras mañana?. ¿Qué pruebas bíblicas creíbles puede presentar la Watch Tower para demostrar que Jesús comenzó a gobernar en 1914?

A continuación vamos a considerar las pruebas que los testigos de Jehová presentan en su proclamación de que Cristo comenzó a reinar en 1914. Sus pruebas son las siguientes:
·        Los “siete tiempos” que aparecen en Daniel 4:10-37.
·        Los tiempos de los gentiles que mencionó Jesús en Lucas 21:24.
·   La espera de Cristo a la diestra de Dios que habló Pablo en Hebreos 10:12,13.

LOS SIETE TIEMPOS O TIEMPOS DE LOS GENTILES.




“Sea cambiado su corazón del de la humanidad, y que se le dé el corazón de una bestia, y pasen siete tiempos sobre él”. (Daniel 4:16)

Los testigos de Jehová han hecho de esta doctrina la base de su existencia como la única organización religiosa escogida por Jehová. Esta se basa en un sueño que tuvo Nabucodonosor el rey de Babilonia y que fue interpretada por el profeta Daniel. Este sueño y sus implicaciones se encuentra en Daniel4:10-37. 

Ellos afirman que este sueño tiene un significado doble. Uno tiene que ver con Nabucodonosor directamente, y otro con la soberanía de Jehová representada por Nabucodonosor. En el libro El gobierno que nos traerá el Paraíso pág. 20 dice lo siguiente: “El árbol representó a Nabucodonosor. Tal como el tronco estuvo atado por siete años, Nabucodonosor perdió el juicio por siete años. Después se hizo que recobrara el juicio. Todo esto fue un patrón profético. Nabucodonosor representó la gobernación de alcance mundial de Jehová. Al principio, esta fue ejercida mediante descendientes del rey David en Jerusalén. Cuando Babilonia conquistó a Jerusalén en 607 a. de la E.C., aquella línea de reyes fue interrumpida. Nunca habría otro rey en la línea de David “hasta que venga aquel que tiene el derecho legal” (Ezequiel 21:27). Ese fue Jesucristo”.

También afirman que los siete tiempos que son mencionados en el sueño, predicen con exactitud cuándo comenzaría Cristo a reinar. Pero para que esta  doctrina sea verdadera, debemos encontrar en este relato evidencias claras e incuestionables de una segunda aplicación profética. Veamos la interpretación de Daniel paso a paso.

Los versículos 10 al 18 contiene la narración del sueño que hace el rey a Daniel. En el versículo 19 se ve que Daniel teme dar la interpretación al rey, ya que el sueño presagia una terrible humillación para un rey tan arrogante, a lo que Daniel le dice: “aplique el sueño a los que te odian, y su interpretación a tus adversarios”. El que Daniel deseara que este sueño pudiera cumplirse en alguna otra persona, quizás en adversarios que odiaran al rey, indica que no habría nada glorioso, ni positivo en su cumplimiento.

EL ÁRBOL GRANDE QUE ALCANZÓ A LOS CIELOS.

A continuación Daniel identifica la figura principal del sueño al decir: “El árbol que contemplaste, que se hizo grande y llegó a ser fuerte, y la altura del cual finalmente alcanzó a los cielos, y que le era visible a toda la tierra,… “eres tú, oh rey”, porque te has hecho grande y has llegado a ser fuerte, y tu grandeza se ha hecho grande y ha alcanzado a los cielos, y tu gobernación hasta la extremidad de la tierra”. (versículos 20-22) Cuando Daniel dice:  “eres tú, oh rey”, estaba dando una aplicación directa y única a Nabucodonosor mismo. No aparece una segunda aplicación, no hay otra figura profética que llegara a representar la soberanía de Jehová.

Lo que dice Daniel a continuación confirma este hecho. Él dice:  es lo que tiene que suceder a mi señor el rey”. “te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo tu morada llegará a ser, y la vegetación es lo que te darán aun a ti a comer tal como a toros; y con el rocío de los cielos tú mismo estarás mojándote, y siete tiempos mismos pasarán sobre ti, hasta que sepas que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere [darlo] lo da” versículos 23-25. También el versículo 28 añade: Todo esto le sobrevino a Nabucodonosor el rey”.

No puede haber duda que Daniel dio la interpretación al rey tal como el Altísimo se la había revelado. Las palabras directas al rey “el árbol… “eres tú, oh rey”, “es lo que tiene que suceder a mi señor el rey”, y “todo esto le sobrevino a Nabucodonosor el reyson determinantes para señalar a Nabucodonosor como el único implicado en esta visión con un cumplimiento de corto plazo. Daniel no da ningún otro indicio de que el sueño tuviera una aplicación mayor en el futuro.

Pero pudiera surgir una pregunta, si el sueño que Jehová le dio a Nabucodonosor no tenia como propósito revelar acontecimientos futuros, ¿por qué le dio la visión a este rey pagano?. El propio relato da la respuesta. En los versículos 25 y 26 se lee: y siete tiempos mismos pasarán sobre ti, hasta que sepas que el Altísimo es Gobernante en el reino de la humanidad, y que a quien él quiere [darlo] lo da”. “Y porque dijeron que se dejara el tronco con las raíces del árbol, tu reino te será seguro después que sepas que los cielos están gobernando". El Altísimo había determinado castigar la extrema arrogancia de Nabucodonosor con un castigo   sumamente humillante, comer vegetación junto con los animales hasta que cambiara. ¿Qué prueba hay de que esta era la razón?, el hecho de que Nabucodonosor podía evitar el castigo. Notemos lo que le dice Daniel: “Por lo tanto, oh rey, que te parezca bueno mi consejo, y remueve tus propios pecados por justicia, y tu iniquidad por medio de mostrar misericordia a los pobres. Quizás ocurra un alargamiento de tu prosperidad’.” (versículos 26-27) En vista de que no se guio por el consejo de Daniel, le sucedió tal como se le había revelado.

Al final de los siete tiempos de locura, el rey se humilló ante el Altísimo como se muestra en versículo 37: “Ahora yo, Nabucodonosor, alabo y ensalzo y glorifico al Rey de los cielos, porque todas sus obras son verdad y sus caminos son justicia, y porque a los que andan con orgullo él los puede humillar”.

LOS SIETE TIEMPOS DE LOCURA DE NABUCODONOSOR.

Hasta aquí no ha sido posible encontrar un cumplimiento profético en el árbol que representó a el rey de Babilonia. Pero, ¿qué hay de los siete tiempos que en la doctrina de los testigos de Jehová determinarían el tiempo en que Cristo llegaría a ser rey?. En toda la Biblia, la expresión los siete tiempos solo aparece dos veces, y se hace en relación con al sueño de Nabucodonosor (Daniel 4:16,25).  En el libro de Daniel no se menciona la duración de cada tiempo. Y aunque algunas versiones de la Biblia lo traduce como años, esto ha sido cuestionado por algunos conocedores de la materia. La palabra para “tiempos” en el texto original en arameo de Daniel es ‘iddan  que significa “tiempo, período, estación” (no años) y puede referirse a cualquier período fijo y definido de tiempo. Algunos lo aplican a siete estaciones, y en vista que solo habían dos estaciones en Babilonia, verano e invierno, los siete tiempos abarcarían tres años y medio.  El asiriólogo Donald J. Wiseman incluso sugiere que los siete tiempos deben entenderse como “siete meses”. Sin embargo no existe nada en la Biblia que sugiera ni una cosa o la otra. Personalmente  se me hace difícil entender, que Nabucodonosor haya estado un tiempo tan prolongado fuera de su trono sin que esto haya alarmado  a otros en la corte.

Por otra parte los testigos de Jehová argumentan, que basado en Apo. 11:2, 3; 12:6, 14  los siete tiempos tienen una duración de 2,520 años, que concluyeron en 1914. Sin embargo a pesar de las muchas conjeturas que hacen para probar la veracidad de esta doctrina, no existen pruebas bíblicas ni lógicas que la apoye, pero si varias objeciones serias se presentan contra ella.

Por ejemplo, la persona supuestamente escogida por Dios para darle una visión con un resultado futuro en relación a la soberanía universal de Jehová produce muchas dudas. Si Jehová tenia el propósito en una visión de representar en el árbol cortado, la interrupción del reinado davídico, ¿por qué no escogió a un rey de la línea davídica?. Sedequías el último rey en Jerusalén hubiera sido un tipo profético apropiado. Fue en su reinado que aconteció tal interrupción en la línea real davídica, por lo que la visión en él hubiera sido más natural y creíble. Pero, ¿cómo explicar que se haya escogido a un rey como Nabucodonor? Entre muchas otras cosas, adoraba a diferentes deidades, fue enemigo del pueblo de Dios, al grado de saquear el templo de Jehová y quemarlo (2 Reyes 24:13; 25:9). Sin ninguna duda él no era la persona indicada para representar tal papel. Tal proceder no es consecuente con la manera de actuar de Dios según se puede ver en la Biblia.

Entonces, si en la Biblia no se puede encontrar el origen de esta doctrina, ¿de donde surgió?.

ORIGEN DE LA ENSEÑANZA.

Muchos testigos de Jehová reconocen que Charles T. Russell fundador de la Watch Tower enseñó esta doctrina de los  siete tiempos como un acontecimiento que concluiría en 1914, pero él la enseñó de una manera totalmente diferente a como se comenzó a enseñar en 1930 en adelante. Russell creía que en 1914, al concluir los 2,520 años vendría el Armagedón y no el reinado de Cristo, porque para él ese acontecimiento había sucedido en 1878.

Esta doctrina proviene de lo que los testigos de Jehová suelen llamar “la cristiandad”. Posiblemente fue originada por el Reverendo John Aquino Brown en el 1823, para lo cual Brown sencillamente duplicó los 1.260 días de Apocalipsis 12:6,14 que desde los días del abad Joaquín de Fiore en la Edad Media, se aplicaba generalmente a la duración de los aludidos siete tiempos del profeta Daniel. Y utilizaban el registro bíblico de Números 14:34 y Ezequiel 4:6 para convertir los días en años. Para Brown los siete tiempos comenzaban en 604 a.E.C. hasta 1917, año en que según él volvería la gloria de Israel.
  
Más tarde este concepto fue  adoptado por William Miller, fundador del adventismo, que aplicó el cómputo entre el 677 a.E.C. y 1843. Se suponía que al cabo de esos 2,520 años Cristo regresaba a la Tierra en su segunda venida.

Otro fue el Adventista Nelson H. Barbour en 1875, él asumió las fechas a partir del 606 a.E.C. hasta 1914, cometiendo el error de contar dos veces el año uno, al desconocer que en la transición de calendarios no existe el año cero. Finalmente fue aceptada, y publicada por Charles T. Russell  en 1876 en el Bible Examiner editada por el adventista  George Storrs. Hay que mencionar que los testigos de Jehová continuaron con el error de Barbour hasta 1943 cuando fue cambiada la fecha de 606 a 607 a.E.C. (La verdad os hará libres pág.239)

La formula de los siete tiempos.

En el libro razonamiento página 169 aparece una tabla con la siguiente formula de contar los siete tiempos.

“Entonces, ¿cómo se calcula el tiempo hasta 1914? Al contar 2.520 años desde principios de octubre de 607 a. de la E.C. llegamos a principios de octubre de 1914 E.C., como se muestra en la tabla”.
CÓMO SE CALCULAN LOS “SIETE TIEMPOS”
“Siete tiempos” = 7 X 360 = 2.520 años
Un “tiempo”, o año, bíblico = 12 X 30 días = 360 (Rev. 11:2, 3; 12:6, 14).
En el cumplimiento de los “siete tiempos”, cada día equivale a un año (Eze. 4:6; Núm. 14:34).
Principios de octubre de 607 a. E.C. a 31 de diciembre de 607 a. E.C. = 14 año
1 de enero de 606 a. E.C. a 31 de diciembre de 1 a. E.C.= 606 años
1 de enero de 1 E.C. a 31 de diciembre de 1913 = 1.913 años
1 de enero de 1914 a principios de octubre de 1914= 34 año
Total: 2.520 años

Un problema que presenta esta formula de los siete tiempos o tiempos de los gentiles de 2,520 años de duración, es que son basados en años “proféticos” de 360 días, que de acuerdo a la enseñanza de los testigos de Jehová terminaron en 1914. Sin embargo tenemos que tomar en cuenta que estos 2,520 años de 360 días cada uno transcurrieron en años solares de 365.25 días. Cuando se hace la conversión de años proféticos a años solares da un total de 2,556 años cayendo en el año 1950 y no en 1914. Esto deja totalmente nula la doctrina de los siete tiempos.


LOS TIEMPOS DE LOS GENTILES.

 “y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan”. (Lucas 21:24 Biblia de las Américas)

Otra objeción a esta doctrina, es la afirmación por parte de los testigos de Jehová de que hay un estrecho paralelo con las palabras de Jesús en Lucas 21:24 con el sueño de Nabucodonosor en Daniel capitulo cuatro. Llegan al grado de sostener que Jesús habló de los “siete tiempos” llamándoles “los tiempos señalados de las naciones” (Atalaya 1/11/86 págs. 5-6). Falsamente hacen este comentario en la Atalaya de 1 de abril de 1971 pág. 210 párr. 4”

También proclaman que la Jerusalén a la que hizo referencia Jesús, fue la destruida por los babilonios, supuestamente en el año 607 a.E.C. Además, alegan que la Jerusalén que dejaría de ser pisoteada no seria la ciudad terrestre, más bien seria la Jerusalén celestial.

Nuevamente, para que todos estos aspectos de esta doctrina sea verdadera, debe encontrarse evidencias irrefutables de ellos en la señal que dio Jesús en Lucas 21, así como los evangelios de Mateo 24 y Marcos 13. De manera que necesitaremos encontrar en estos evangelios, una relación entre las palabras de Jesús y el sueño de Nabucodonosor y identificar a qué Jerusalén se estaba refiriendo Jesús en su señal.

Los tres evangelios coincide que lo que dio inicio a la señal fue las siguientes palabras de Jesús refiriéndose al templo; “¿Veis todo esto? En verdad os digo: no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada”. Dinos, le preguntaron sus discípulos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal cuando todas estas cosas estén destinadas a alcanzar una conclusión?” (Marcos 13:4; Lucas 21:7). En el evangelio de Mateo la pregunta es más amplia cuando dice: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas, y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?” (Mateo 24:3).

Se puede entender que la pregunta de los discipulos era concretamente sobre cuando seria la destrucción del templo que ellos tenían a la vista, el templo en Jerusalén en el primer siglo. Ellos le solicitaron una señal a Jesus que los ayudara a identificar los sucesos previos a su destrucción. Según Mateo parece que ellos también estaban interesados en que su Maestro le diera una señal de cuándo estaría presente (parousía en griego) en su reino, y posiblemente también querían saber sobre la conclusión del sistema de cosas judío.

Pero si consideramos que Jesús pretendía que su respuesta fuera relativamente sencilla y fácil de entender, especialmente por la carencia de entendimiento de cosas futuras de sus discípulos, entonces debería ser posible saber exactamente a qué Jerusalén se refirió Jesús que seria hollada por los gentiles. Después de dar algunas advertencias sobre los falsos profetas que se presentarían, Jesús les dijo: “Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados, entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado”. Esta era la señal que ellos le pidieron a Jesús, ahora Jesús les dice lo que deben hacer: “Entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas, y los que estén en medio de [Jerusalén] retírense, y los que estén en los lugares rurales no entren en ella” (Lucas 21:20,21).

Claramente Jesús les advierte de sucesos futuros que ocurririan estando ellos vivos todavía. Seria totalmente irracional pensar que Jesús se estaba refiriendo a acontecimientos pasados. El sabia que la Jerusalén de su día seria destruida en el año 70 E.C. Y que antes se le proveería un tiempo para que los cristianos huyeran de Jerusalén. Y finalmente pasa a decir las palabras que aparecen en Lucas 21:24.

Es cierto que en la señal Jesús citó dos veces del libro de Daniel. Una fue la que aparece en Mateo 24:15 donde Jesús se refirió a la  cosa repugnante que causa desolación” mencionada en Daniel 11:31; 12:11. La segunda aparece en Mateo 24:21 donde habla de la gran tribulación, que en Daniel 12:1 se vierte como un tiempo de angustia. Pero seria extraño que Jesús pasara por alto hacer alguna referencia a los siete tiempos de Daniel cuatro, siendo lo mismo que los tiempos de los gentiles como afirman los testigos de Jehová. 

En vista de que Jesús no les dijo el tiempo exacto en que Jerusalén seria destruida, ellos debían actuar de acuerdo a la señal de sucesos que Jesús les estaba dando. Acontecimientos futuros que concluirían con la holladura de Jerusalén por parte de los gentiles, comenzando con la destrucción de Jerusalén por los ejércitos romanos y no con la destrucción por los babilonios. No hay nada en estos pasajes de los evangelios que nos indique que Jesús estaba relacionando los tiempos de los gentiles con los “siete tiempos” de locura del rey Nabucodonosor.

Pero la prueba más contundente contra esta doctrina de los tiempos de los gentiles de los testigos de Jehova, viene de la Biblia misma. Jesús estableció un principio que ningún humano puede alterar, este aparece en Hechos 1:5, 7. Se puede ver en la respuesta que Jesús dio a la siguiente pregunta de sus discípulos: …“Señor, ¿estás restaurando el reino a Israel en este tiempo?”. Jesús les respondió: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción”.

Jesús dejó claro, que solo Dios establece los horarios de cualquier acontecimiento futuro, y que ningun humano puede esperar que se le informe por adelantado de estos tiempos o sazones. Jesús mismo reconoció y respeto este hecho, lo vemos cuando dijo: “Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre” ─ Mateo 24:36. A los cristianos tampoco se nos ha suministrado alguna formula para calcular cronológicamente acontecimientos futuros, como la venida de Jesús y su presencia como rey.

Pero Jesus si dejo muy claro en que deberian estar ocupados los cristianos, él nos dejó la siguiente asignacion: “pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra”. (Hechos 1:8) Mientras que hacíamos nuestro trabajo de predicar a Jesús, habia la necesidad de mantenernos alerta “porque no sabriamos en qué día viene nuestro Señor”. (Mateo 24:42; 24:44; 25:13; 1 Tes. 5:2; 2 Tes. 2:1, 2; 2 Pedro 3:10; Apo. 16:15. De manera que ni los testigos de Jehová ni ningún otro grupo religioso pueden determinar cuándo sucederían los acontecimientos  relacionados con el propósito de Dios, esto solo le pertenece a él.

ESPERANDO SENTADO A LA DIESTRA DIOS.

“Pero este [hombre] ofreció un solo sacrificio por los pecados perpetuamente, y se sentó a la diestra de Dios, 13 esperando desde entonces hasta que se coloque a sus enemigos como banquillo para sus pies” ─ Hebreos 10:12, 13.

Los testigos de Jehová interpretan estas palabras de Pablo de la manera siguiente: “Cuando Cristo regresó al cielo después de su resurrección, no empezó a regir entonces como Rey del gobierno de Dios. Más bien, hubo un tiempo de espera,… (Hebreos 10:12, 13) Cuando llegó el tiempo en que Cristo había de comenzar a gobernar, Jehová le dijo: “Ve sojuzgando [o venciendo] en medio de tus enemigos.”—Salmo 110:1, 2, 5, 6”. (Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra cap. 16 págs. 136-137 párr. 8) “HASTA después que fue resucitado de entre los muertos al tercer día, Jesús continuó aguardando el tiempo de Dios para el establecimiento del reino celestial sobre toda la humanidad”. (Atalaya 1 de abril de 1971 pág. 212 párr. 1)

Ellos afirman que la expresión "sentarse" significa "esperar". Es decir que antes que Cristo pudiera reinar tendría que estar esperando por siglos, literalmente sentado e inactivo en cuanto al reino hasta que Dios pusiera a sus enemigos a sus pies. Pero esta enseñanza esta llena de obstáculos que presenta la Biblia misma como veremos a continuación.

LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA.


Cuando el término diestra aparece en la Biblia, siempre está relacionado con poder, fuerza y autoridad entre otras cosas (Salmo 60:5; Isaías 45:1; 48: 13; Jeremías 22:24).

Los evangelios muestran la proclamación del Reino en el siglo primero como un acontecimiento que estaba cerca, no lejano en el futuro. Primero fue Juan el Bautista quien comenzó a predicar “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado”  (Mateo 3:1, 2). Después fue Jesús quien predicó el mismo mensaje (Mateo 4:17). Poco después cuando él envió a predicar a sus doce discípulos y después a 70 más, los instruyó para que anunciaran como tema principal el “reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 10:7; Lucas 10:90). El apremio en dar este mensaje no podía significar otra cosa, que el establecimiento pleno  del reino de Cristo era inminente, era un acontecimiento que estaba por suceder dentro de muy poco tiempo, posiblemente cuando ascendió a los cielos como veremos más adelante.  

Una prueba de que este fue el tiempo apropiado puede verse un poco después del establecimiento de la congregación cristiana en el pentecostés del año 33 E.C. Fue cuando el discípulo Esteban estaba siendo juzgado por el Sanedrín judío, el relato de Hechos dice que él fue lleno de espíritu santo, y al mirar al cielo  alcanzó a ver la gloria de Dios y a Jesús “de pie a la diestra de Dios” (Hechos 7:56, 57). ¿Qué puede significar el que Esteban haya visto a Jesús “de pie a la diestra de Dios”?.

De acuerdo a la Atalaya del 15 de junio de 1979 pág. 31, significa cuando alguien adquiera autoridad o poder. La Atalaya explica lo siguiente: “En varias ocasiones el libro de Daniel utiliza la acción de ‘ponerse de pie’ para describir el que alguien adquiera autoridad o poder. Por ejemplo, una profecía acerca de que Alejandro Magno asumiría autoridad dice: “Un rey poderoso ciertamente se pondrá de pie y gobernará con dominio extenso y hará según su voluntad.” (Dan. 11:3; compare con Daniel 11:7; 8:22, 23.) De igual manera el libro Perspicacia Vol. 2 en la pág. 294 dice: “Estar a la diestra de un gobernante era ocupar la posición más importante, junto al gobernante mismo" (Sl 110:1; Hch 7:55, 56; Ro 8:34; 1Pe 3:22)”.

El razonamiento en la Atalaya coincide con la visión que vio Esteban y con la que Jesucristo dio al apóstol Juan. En el libro Apocalipsis escrito antes de concluir el siglo primero, Juan vio la siguiente escena: “Y vi de pie en medio del trono y de las cuatro criaturas vivientes, y en medio de los ancianos, un cordero como si hubiera sido degollado,…” (Apo. 5:6). Más tarde en la visión, Juan ve nuevamente a el Cordero de pie sobre el monte Sión (Apo. 14:1). Vea también a Juan 1:29; Hebreos 12:22.

Estas visiones donde se ve a Jesús de pie a la diestra de Dios, en medio del trono y sobre el monte Sión” confirma que la expresión de Pablo “siéntate a mi diestra” no significaba  un tiempo de espera sino más bien de acción por parte de Jesucristo como rey en funciones. En vista que Pablo también usa la expresión “sentado a la diestra del trono de Dios” ─ Hebreos 8:1; 12:2, es importante analizar las aplicaciones o significados que da la Biblia al trono de Dios ya que nos puede dar claridad con relación al reinado de Cristo.

El término “trono” se usa en referencia al asiento o silla que utilizan los reyes o monarcas. Simboliza el poder real y autoridad que ostenta el que se sienta sobre él. En el caso de Jehová, él no se sienta sobre una silla o un trono literal, por lo que las referencias al trono de Dios en la Biblia solo puede simbolizar su poder y autoridad, su posición como Soberano universal y el Altísimo (Hechos 4:24; 7:48). La Biblia nos da varias implicaciones de lo que representa el trono de Dios.

Por ejemplo se hace mención a que el cielo mismo es el trono de Dios (Isaías 66:1; Mateo 5:34; Hechos 7:49). También se dice que en el trono puede sentarse más de una persona. Apocalipsis 3:21 dice: “Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono Y por último, en Apocalipsis 22:1, 3 Jesucristo se refirió al trono de Dios como de él también. “Y él me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que fluía desde el trono de Dios y del Cordero”. 3 “…Pero el trono de Dios y del Cordero estará en [la ciudad],…”.

En cualquiera de estas implicaciones se muestra muy claramente que al Jesús ascender a los cielos y sentarse a la diestra de Dios era lo mismo que sentarse en el trono de Dios como rey. El propio Jesús declaró el tiempo y el alcance de su autoridad como gobernante cuando después de ser resucitado dijo a sus once apóstoles: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra (Mateo 28:18). Notemos que Jesús dijo que ya se le había dado esta autoridad, no que la recibiría en un futuro. El  diccionario de la Real Academia Española se define autoridad como “poder que gobierna o ejerce el mando”.

¿Qué significaba para el apóstol Pablo y Pedro el que Cristo se sentara a la diestra de Dios? Por sus cartas se puede notar que Pablo entendió y enseñó que significaba reinar. Por ejemplo, a los cristianos de Éfeso les escribió:   “con la cual ha operado en el caso del Cristo cuando lo levantó de entre los muertos y lo sentó a su diestra en los lugares celestiales, 21 muy por encima de todo gobierno y autoridad y poder y señorío, y de todo nombre que se nombra, no solo en este sistema de cosas, sino también en el que ha de venir. 22 Él también sujetó todas las cosas debajo de sus pies, y lo hizo cabeza sobre todas las cosas en cuanto a la congregación, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que llena todas las cosas en todos”. (Efesios 1:20-22)

A los cristianos de Filipo les dijo: “Por esta misma razón, también, Dios lo ensalzó a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo [otro] nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los [que están] en el cielo y de los [que están] sobre la tierra y de los [que están] debajo del suelo, 11 y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre” (Filipenses 2:9-11). Y en  Colosenses 2:10  dijo lo siguiente: “De modo que ustedes están poseídos de una plenitud por medio de él, que es la cabeza de todo gobierno y autoridad”.

El apóstol Pedro también lo entendió de esa manera, cuando escribió lo siguiente” Él está a la diestra de Dios, porque siguió su camino al cielo; y ángeles y autoridades y poderes fueron sujetados a él 1 Pedro 3:22.

En las citas anteriores, ambos apóstoles usaron expresiones que denotan que Cristo estaba reinando y no en espera de hacerlo. Como son el "poner todas las cosas bajo los pies de Cristo", el que se le ensalzara a un puesto superior al que tenia antes,  el que se le diera un nombre que está por encima de todo otro nombre, el que se arrodille ante él todos en el cielo y la tierra y el que fuera cabeza sobre todas las cosas en cuanto a la congregación y sobre todo gobierno y autoridad.  

El que Cristo era rey no fue cuestionado ni por los enemigos del cristianismo. En el libro de los Hechos se menciona la siguiente acusación de ciertos judíos contra los cristianos: “. . . Y todos éstos actúan en oposición a los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús (Hechos 17:7).

En vista de que las pruebas bíblicas son concluyentes en relación a que Cristo ya era rey en el siglo primero, los testigos de Jehová se han visto parcialmente obligados a reconocerlo también. Por ejemplo en la Atalaya del 1 de agosto de 1978 pág. 7 párr. 13 aparece la siguiente declaración:  “Cuando el apóstol Pablo escribió su carta a la congregación de Colosas, de Jesucristo se decía que era rey y que ya tenía un reino. Así fue como entendió este asunto la congregación cristiana iluminada que se hallaba en Colosas. Hasta sus enemigos llegaron a entender de ese modo el asunto. Por ejemplo, ¿cuál fue la acusación que la chusma levantó contra los cristianos de la ciudad de Tesalónica? Para incitar contra los cristianos a los gobernantes de la ciudad, los miembros de la chusma dijeron: “Estos hombres [es decir, el apóstol Pablo y sus compañeros misioneros] que han trastornado la tierra habitada están presentes aquí también, . . . Y todos éstos actúan en oposición a los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús.”—Hech. 17:6, 7.

No hay duda alguna de que este comentario de la Atalaya está en armonía con el hecho de que Cristo llego a ser rey en el año 33 E.C., tal como muestra la Biblia. Entonces, ¿por qué los testigos de Jehová siguen enseñando que el reino de Cristo comenzó en 1914?. Esta contradicción la arreglan trastocando o alterando la verdad sobre el reino de Cristo. Enseñan que Cristo es el rey de dos reinos diferentes. El primero es de carácter espiritual, lo han llamado “el reino del Hijo de su amor”. (Col 1:13) Este reino fue establecido en el Pentecostés de 33 E.C. cuando Jesús comenzó a gobernar sobre sus discípulos. El segundo, lo han nombrado “El Reino de nuestro Señor y de su Cristo”─ Apo. 11:15. Este comenzó en 1914 cuando supuestamente Cristo comenzó a gobernar sobre la humanidad. (Atalaya 15 de enero de 1990 pág. 20 párr. 15)

Entre los testigos de Jehová es una practica habitual, tomar textos bíblicos y tergiversarlos para apoyar sus enseñanzas o sacarlos de contexto, como en el caso de los dos reinos de Cristo. Es conocido que en las Escrituras Cristianas se usan diferentes expresiones para referirse al reino celestial. Por ejemplo,  el ‘reino de los cielos’ se menciona 34 veces, ‘el reino’ 21 veces, ‘el reino de Dios’ 16 veces, ‘el reino de su padre’, ‘el reino de mi padre’, ‘el reino del Cristo y de Dios’, ‘el reino eterno’, ‘el reino del mundo’, ‘el reino de nuestro Dios’, ‘el reino del Hijo de su amor’ y ‘el reino de nuestro Señor y de su Cristo’ una ves cada una. De modo que no hay ninguna diferencia entre una y otras, todas se refieren por igual al único reino de Dios y de Cristo. Nos queda considerar otra prueba bíblica que refuta esta doctrina de los testigos de Jehová.

LOS ENEMIGOS BAJO LOS PIES DE CRISTO.

Salmo 110:1 “…Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies”.

Esta cita aparece en cinco ocasiones en las Escrituras Cristianas, una es mencionada por Jesucristo (Mat. 22:44) otra por el apóstol Pedro (Hech. 2:34, 35) y tres por el apóstol Pablo (1 Cor. 15:25; Heb. 1:13; 10:13), pero el Salmo 110:2 que dice: … “Ve sojuzgando en medio de tus enemigos” no es citado en el Nuevo Testamento. No obstante los testigos de Jehová lo aplican una y otra vez en sus publicaciones como un acontecimiento que se cumplió en 1914.

¿Quiénes son estos enemigos que menciona el Salmo que serian colocados bajos los pies de Cristo?. Los testigos de Jehová proclaman que son todas las naciones terrestres que se oponen al reino celestial de Dios. También lo son la bestia salvaje y el falso profeta. ¿Cuándo serán sojuzgados por Cristo?. De acuerdo al libro Usted puede vivir para siempre en el paraíso en la Tierra cap. 16 pág. 137 párr. 8 fue cuando él comenzó a reinar en 1914. La cita dice: “Cuando llegó el tiempo en que Cristo había de comenzar a gobernar, Jehová le dijo: “Ve sojuzgando [o venciendo] en medio de tus enemigos”.
  
Sojuzgar se define como la acción de ejercer la autoridad o el gobierno de forma violenta, subyugando o sometiendo al otro.  Y vencer en el diccionario de la real academia de la lengua española es sujetar, derrotar o rendir al enemigo. ¿Cuáles son las naciones que han sido derrotadas o vencidas por Jesucristo a partir de 1914?, ¿Qué nación de la tierra se ha sometido a Cristo a partir de esa fecha? En los más de 104 años que han pasado desde 1914, ninguna nación ni siquiera ha reconocido su gobernación. En vista que nada ha cambiado desde entonces, solo podemos llegar a la conclusión de que el reino de Cristo ha sido incompetente, o que el año 1914 nada tiene que ver con el cumplimiento de la profecía del Salmo 110 o que no ha llegado el tiempo para tal acontecimiento.

Recordemos que los testigos de Jehová se basan en Hebreos 10:12,13 donde dice: “…y se sentó a la diestra de Dios, 13 esperando desde entonces hasta que se coloque a sus enemigos como banquillo para sus pies”, estas palabras de Pablo la toman como evidencia de que Cristo estuvo esperando desde su ascensión al cielo hasta 1914 para ser rey. De acuerdo a su doctrina, este fue el tiempo cuando se cumplió estas palabras de Pablo a los hebreos. El libro ¡El hombre al umbral de ser salvo de la angustia mundial! cap. 3 pág. 42 párr. 27 dice: En contraste con eso, el tiempo de esperar a la diestra de Dios en el cielo terminó para el “Siervo,” Jesucristo, en aquel otoño de 1914 E.C”. (Salmo 110:1, 2; Hebreos 10:12, 13)

Esta enseñanza de los testigos de Jehová es una tergiversación de las palabras de Pablo a los hebreos. Podemos darnos cuenta cuando analizamos otra cita que hace Pablo del Salmo 110 en su primera carta a los corintios. Allí Pablo sustituye el término "sentarse" usada en su carta a los hebreos por "reinar”. Pablo escribe lo siguiente: “entonces vendrá el fin, cuando El entregue el reino al Dios y Padre, después que haya abolido todo dominio y toda autoridad y poder. 25  Pues Cristo debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. 26  Y el último enemigo que será abolido es la muerte. 27  Porque Dios ha puesto todo en sujeción bajo sus pies. Pero cuando dice que todas las cosas le están sujetas, es evidente que se exceptúa a aquel que ha sometido a El todas las cosas. 28  Y cuando todo haya sido sometido a El, entonces también el Hijo mismo se sujetará a aquel que sujetó a El todas las cosas, para que Dios sea todo en todos”. (1 Cor. 15:24-28 La Biblia de las Américas) 

En este pasaje se puede ver claramente que Pablo entendió que "poner todas las cosas en sujeción bajo los pies de Cristo" significa gobernar. ¿Por qué no debería ser así?, ya que después de su resurrección, Jesús declaró explícitamente que se le había dado "toda autoridad en el cielo y en la tierra". El versículo 25 de esta carta a los corintios es muy significativo, porque dice que Cristo debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies”. Evidentemente para Pablo, “sentarse” y “reinar” tenia la misma aplicación. Esto es muy diferente a lo que enseñan los testigos de Jehová de que Cristo tuvo que esperar para ser rey hasta que sus enemigos fueran puestos bajos sus pies, ya que este acontecimiento no ocurriría hasta el final de su reino cuando el último enemigo, la muerte sea derrotada.

CONCLUSIÓN.

La doctrina acerca del tiempo de los gentiles fue cambiada radicalmente en su aplicación, siendo esta diferente antes de 1930. La Watch Tower ha engañado a los miembros de su organización haciéndoles creer que los testigos de Jehová señalaron hacia el año 1914, con décadas de anticipación, como el año que marcaría el comienzo de “la conclusión del sistema de cosas”.  En el capitulo cuatro de Daniel acerca del sueño de Nabucodonor, no hay una sola evidencia que muestre que tuviera un segundo cumplimiento profético, tampoco se puede encontrar alguna relación con los tiempos de los gentiles que hablo Jesús. Esta doctrina antibíblica que tomaron los testigos de Jehová prestada de los adventistas es un fraude. La evidencia bíblica de que Cristo comenzó a reinar cuando ascendió a los cielos es arrolladora, descartando cualquier otro tiempo  en el futuro. Mientras que en 1914 no hubo ninguna evidencia tangible del reinado de Cristo, si lo hubo en Pentecostés del 33 E.C. cuando el espíritu santo  les dio poder a los discípulos de Jesús para hacer obras prodigiosas.











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